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Guía de práctica clínica sobre glaucoma de ángulo abierto

Guías de práctica clínica en el SNS.

La guía de práctica clínica sobre GLAUCOMA DE ÁNGULO ABIERTO responde a preguntas clínicas que conciernen a este proceso y se dirige, principalmente, a los profesionales implicados en la asistencia sanitaria de pacientes con glaucoma de ángulo abierto con el objetivo de ofrecerles las herramientas apropiadas de abordaje y tratamiento de esta patología, así como facilitarles la coordinación entre el ámbito de la atención primaria y hospitalaria.

Esta guía es el resultado del gran esfuerzo realizado por un grupo de profesionales sanitarios pertenecientes a distintas especialidades y sociedades científicas, y representantes de asociaciones de pacientes implicadas en esta enfermedad. En este sentido, Maria-Dolors Estrada, de AQuAS, junto con David Rigau y Andrea Juliana Sanabria, del Centro Cochrane Iberoamericano, han coordinado el desarrollo de la guía.

El glaucoma es la segunda causa de ceguera irreversible en el mundo después de la catarata y, concretamente, la segunda causa más frecuente entre los mayores de 40 años en países occidentales. En España los datos muestran que un 2% de la población mayor de 45 años presenta la enfermedad, observándose un incremento anual del 1% a partir de los 65 años, que podría llegar a ser del 10% si se tienen antecedentes familiares. El glaucoma de ángulo abierto es la forma clínica más habitual de esta patología en nuestro medio. Se estimó que para el año 2010 habrían más de 44 millones de personas con glaucoma de ángulo abierto en el mundo, siendo Europa la región más afectada con un 23,9% del total de afectados.

Hay controversia sobre la necesidad de realizar un cribado de glaucoma de ángulo abierto en adultos asintomáticos. La escasa disponibilidad de estudios de calidad que indiquen su impacto en la reducción del riesgo de pérdida total de la visión o mejora de la calidad de vida de los afectados, dificultan la aceptación. No obstante, hay un amplio debate sobre la necesidad de realizarlo en poblaciones específicas en riesgo de desarrollarlo (mayores de 40 años, raza negra, antecedentes familiares).

El diagnóstico se basa principalmente en la determinación de la PIO, la evaluación de la estructura anatómica del ángulo anterior del ojo, la evaluación de la papila óptica y la capa de fibras y la evaluación del campo visual. Para poder realizar la valoración de cada uno de estos aspectos, existen gran variedad de técnicas disponibles que se diferencian en la precisión, dificultad de realización y/o costes.

La alteración de la función visual es el principal aspecto que influye en la calidad de vida de los pacientes con glaucoma de ángulo abierto. La ceguera cambia de forma drástica el entorno personal, social y laboral de los individuos afectados. Así pues, la prevención de la alteración o pérdida definitiva de la visión es el principal objetivo del tratamiento.

Actualmente, se cuenta con diferentes estrategias terapéuticas para el abordaje del glaucoma de ángulo abierto (tratamientos farmacológicos, quirúrgicos o con láser). No obstante, la evidencia disponible que evalúa la efectividad y seguridad es diversa, frecuentemente realizada en un número reducido de sujetos, con cortos periodos de seguimiento y utilizando variables poco robustas o subrogadas (p. ej. reducción de la PIO), hecho que dificulta la valoración del impacto clínico final en los pacientes (p. ej. preservación de la visión).

Esta guía pretende servir como instrumento para disminuir la incertidumbre y la variabilidad en la detección, tratamiento y control de las personas con glaucoma crónico de ángulo abierto.

Sus objetivos son:

  • Identificar lo antes posible a los pacientes adultos con glaucoma de ángulo abierto o las personas con factores de riesgo de desarrollarlo.
  • Facilitar la toma de decisiones con respecto al tratamiento (farmacológico, con láser o quirúrgico) de los pacientes con glaucoma de ángulo abierto.
  • Establecer el proceso de control evolutivo de los pacientes con glaucoma de ángulo abierto.
  • Proporcionar información útil a pacientes y cuidadores y facilitar la toma de decisiones compartidas que les permita conocer las intervenciones avaladas científicamente e implicarlos de manera activa en el proceso de atención de su enfermedad.

La metodología utilizada para desarrollar esta guía de práctica clínica ha seguido directrices estandarizadas y rigurosas, tomando como referencia el Manual metodológico para la elaboración de guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud (manual 2007). De forma general, los pasos a seguir son:

  1. Definición del alcance y objetivos.
  2. Constitución del grupo de trabajo.
  3. Formulación de las preguntas clínicas.
  4. Búsquedas bibliográficas.
  5. Evaluación de la calidad de los estudios y resumen de la evidencia.
  6. Formulación de recomendaciones.
  7. Revisión externa.
  8. Edición de la guía.


La evaluación de la calidad de la evidencia y la gradación de la fuerza de las recomendaciones se realiza siguiendo las directrices del grupo internacional de trabajo GRADE.

Información relacionada

El equipo de trabajo está formado por profesionales de atención primaria (medicina y enfermería), atención especializada (oftalmología, geriatría, medicina interna, anestesiología, optometría y enfermería) y especialistas en metodología pertenecientes al Centro Cochrane Iberoamericano. El proyecto está coordinado por investigadores del Centro Cochrane Iberoamericano y por AQuAS.

Para más información, pueden ponerse en contacto con:

Maria-Dolors Estrada (coordinadora): destrada@gencat.cat

Fecha de actualización:  24.05.2017